jueves, 27 de agosto de 2009

Recomendaciones generales para la información pública de la ciencia

Es importante que los investigadores comuniquen sus resultados a todo público. Hacerlo así impulsaría el valor social de su trabajo, la reputación de su institución y también, por qué no, su reputación personal.

La comunicación social es una especialidad y una profesión que requiere de habilidades y conocimientos particulares. Los investigadores científicos no estarían obligados a ser expertos en llevar a cabo acciones sistemáticas, institucionales, de comunicación social -aunque existen quienes tienen la vocación -, pero sí participar directamente, de la mejor manera posible, con los periodistas y/o con los especialistas en la comunicación social de la ciencia para dar a conocer las conclusiones de sus quehaceres, para que sean presentadas con la mayor exactitud y reducir las potenciales deformaciones.

Esta (que debiera ser) obligación, es alusiva a todas las disciplinas científicas, en particular aquellas directamente relacionadas con los ciudadanos, como las ciencias médicas y biológicas, a través de las cuales el público puede percibir la importancia de la investigación por su cercanía a sus propias condiciones, conductas y modos de vida. Y con aquellas disciplinas que no están directamente relacionadas con la cotidianeidad del público, hacer el esfuerzo extraordinario, con apoyo de especialistas de la comunicación, para buscar el contacto más aproximado de la investigación científica con la vida cotidiana de los ciudadanos.

Para lograr la exactitud y reducir al mínimo la potencial distorsión de las conclusiones, en la elaboración de la información destinada al público, se proponen las siguientes consideraciones.
  • Cuidar la credibilidad o “buena imagen” de la ciencia, los científicos y sus instituciones en la percepción pública.
  • Tener siempre presente que toda información y actividad, deliberada o no, que se haga pública redundará en la buena, mala o nula imagen de la institución en su conjunto.
  • Es necesario que los proyectos de información pública sean parte integral de los planes y proyectos estratégicos o de oportunidad de los institutos y centros de investigación.
  • Las investigaciones y artículos publicados en revistas arbitradas son preferibles a otros temas susceptibles de información para el público.
Las sugerencias en las siguientes entregas es deseable que se lleven a cabo por personal especializado de oficinas de información pública. Sin embargo, en México, la mayoría de los institutos y centros de investigación carecen de estas oficinas o del personal dedicado a ello y no parece haber mucho interés en crearlos, no obstante ser necesarios. Sin embargo, pueden ser de utilidad para cualquier instituto, centro o investigador individual, interesados en dar a conocer a la opinión pública los avances y resultados de sus investigaciones.

viernes, 10 de julio de 2009

¿Por qué es importante informar a la opinión pública la investigación y otras actividades desarrolladas en Institutos de Investigación Científica?

Las funciones de investigación y docencia de las universidades públicas son sostenidas con recursos aportados por los contribuyentes, por lo que los ciudadanos tienen derecho a estar informados de manera precisa y comprensible sobre tales actividades.

La sociedad se entera de los asuntos de la ciencia a través de los medios de comunicación. Y es así que recibe versiones distorsionadas sobre el cosmos, la naturaleza, la vida, la salud a través de los mismos, por lo que es fundamental la presencia mediática de la versión de la comunidad científica.

En México, los recursos económicos, y de otra índole que requieren de la investigación, la docencia y la difusión de los avances de la ciencia que se desarrollan en las instituciones públicas, son definidos y otorgados por la representación social de los poderes Ejecutivo y Legislativo, por lo que es fundamental poner en la agenda pública los avances y puntos de vista de los institutos y centros de investigación científica.

Muchos asuntos de interés público puestos a debate por los medios de comunicación involucran fenómenos del universo, la naturaleza, la salud, la economía. De ahí que sea una responsabilidad social de la comunidad académica participar y ofrecer la visión científica sobre estos tópicos para que los ciudadanos tengan una visión informada de tales debates.

La comunicación social es una actividad diversa y especializada, es relevante entonces que los institutos y centros de investigación tengan instancias y personal especializado que opere en las diversas actividades que implica la comunicación social de la ciencia.

La información distorsionada sobre asuntos científicos es potencialmente peligrosa, puede costar vidas en el extremo.

Existe una tensión natural e inevitable entre periodistas y grupos de profesionales cuyas actividades son sujeto de escrutinio público. Nadie espera que periodistas y políticos estén de acuerdo sobre asuntos de interés público. Con la debida distancia y perspectiva, las diferencias entre periodistas y los científicos suele ser similar y hasta inevitable.

Sin embargo, tienen puntos en común. Todos los periodistas y científicos responsables pueden estar de acuerdo, sin perjuicio de sus libertades editoriales y profesionales, que el gran público tiene el derecho a la información exacta sobre la base en la cual los individuos pueden tomar decisiones informadas sobre su vida.

La Información engañosa o inexacta puede inducir incertidumbre a grupos vulnerables. La información engañosa suele provocar reacciones públicas infundadas (como la renuencia a las vacunaciones) que pueden costar vidas. Es recomendable, entonces, considerar la reacción y el perfil de los públicos para elaborar apropiadamente la información destinada a la opinión pública, es decir, que va dirigida al público que lee o se entera de las noticias, y no a la comunidad científica.